Un cuento con un final feliz

Este no es precisamente un cuento de hadas tradicional, mas bien la version actualizada dirigida a nuestra sociedad moderna.

Elizabeth era una hermosa princesa. Vivía en un castillo enorme y tenía la princesa Elizabethmuchos vestidos elegantes. Además pronto se casaría con su novio, el príncipe Ronaldo.
Por desgracia, un dragón destruyó su castillo, quemó todos sus vestidos y se llevó al príncipe Ronaldo.
Elizabeth decidió ir tras el dragón para rescatar a su novio. Pero antes necesitaba encontrar qué ponerse. Buscó por todos lados, y lo único que encontró fue una bolsa de papel.
Elizabeth se la puso y partió en busca del dragón.
Fue muy fácil seguirlo. Solo tuvo que seguir si rastro por los bosques quemados.
Después de un largo rato, Elizabeth llegó a una cueva con una gran puerta y un aldabón enorme. Elizabeth tomó el aldabón y tocó tres veces: ¡BANG! ¡BANG! ¡BANG!
El dragón asomó la nariz por la puerta y dijo:
- ¡Vaya! ¡Una princesa! Me encanta comer princesas, pero hoy ya me comí un castillo entero. Soy un dragón muy ocupado. Regresa mañana.
Y azotó la puerta tan fuerte, que Elizabeth por poco se queda sin nariz.
Elizabeth tomó el aldabón y llamó de nuevo a la puerta: ¡BANG,BANG,BANG!
El dragón se asomó una vez más y dijo:
- Ya te dije que te fueras. Me encanta comer princesas, pero hoy ya me comí un castillo entero. Soy un dragón muy ocupado. Regresa mañana.
- ¡Espera! – exclamó Elizabeth – , ¿Es cierto que eres el dragón mas listo y mas feroz del mundo entero?
- Sí – respondío el dragón.
- ¿Es cierto – preguntó Elizabeth – que puedes quemar hasta diez bosques con tu aliento de fuego?
- Desde luego – contestó el dragón.
El dragón entonces tomó una gran bocanada de aire. Lanzó una llamarada que quemó no sólo diez bosques,  sino cincuenta bosques completos.
- ¡Fantástico! – dijo Elizabeth.
El dragón tomó otra gran bocanada de aire y lanzó tanto fuego que quemó otros cien  bosques.
El dragón volvió a tomar aire, pero esta vez no salió nada. El dragón no tenía fuego ni para asar una salchicha. Elizabeth dijo:
- Oye dragón, ¿es cierto que puedes volar alrededor del mundo en tan sólo diez segundos?
- Por supuesto – le contestó.
El dragón tomó vuelo, dio un gran brinco y se elevó por los aires. Dio la vuelta al mundo en sólo diez segundos.
El dragón regresó muy cansado, pero Elizabeth gritó :
- ¡Fantástico! ¡Hazlo otra vez!
El dragón se elevó de nuevo por los aires y dió la vuelta al mundo en tan sólo veinte segundos. Cuando regresó, estaba tan cansado que se acostó en el piso y se quedó profundamente dormido.
Elizabeth se acercó al dragón y le susurró suavemente:
- Oye, dragón …
Pero el dragón no se movió ni un poquito. Elizabeth levantó la oreja del dragón y metió su cabeza dentro.
Entonces gritó tan fuerte como pudo:
- ¡OYE, DRAGÓN!
El dragón estaba tan cansado que ni se inmutó. Elizabeth pasó por encima del dragón y abrió la puerta de la cueva. Ahí estaba el príncipe Ronaldo. Cuando la vio, el príncipe exclamó:
- ¡Elizabeth! ¡Estás hecha un desastre! Hueles a ceniza, tu pelo es un asco y vienes  vestida con sólo una vieja y sucia bolsa de papel. Ni pienses que te dejaré rescatarme en esas fachas. Regresa cuando parezcas una princesa de verdad.
- Ronaldo – respondió Elizabeth – , tu ropa es muy elegante y estás muy bien peinado. Pareces un verdadero príncipe, pero en realidad eres un patán.
Después de todo, Elizabeth y Ronaldo no se casaron.
FIN

Y pensar que lo lei en el libro de lecturas que le dieron a mi hijo de primer curso … Despues me entere que este cuento es la version en español del cuento “The paper bag princess” de Robert Munsch, interesante =o

Esta entrada ha sido ingresada el Jueves, Octubre 1, 2009 at 16:47 y ha sido archivada bajo la categoria Libros. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por medio del RSS 2.0 feed. Tu puedes Dejar una respuesta, ó generar un trackback desde tu sitio.

Deja una respuesta

  • Páginas

  • Entradas recientes

  • Categorías

  • Ultimos Visitantes